Metodología

METODOLOGÍA

Techio Comunitario surgió a partir de una serie de reflexiones sobre el fortalecimiento de los procesos de formación en comunicación indígena de México. A través de la metodología de la Investigación-Acción Participativa (IAP), se fueron definiendo las características, temáticas y formas de compartir conocimientos que atendieran las necesidades, sueños y objetivos relacionados con la comunicación en las comunidades indígenas del país.

 

La IAP es un proceso participativo basado en el supuesto de que todas las personas involucradas en un determinado entorno, deben participar en el proceso de indagación para la construcción de proyectos que atiendan a sus necesidades y ayuden a cumplir sus objetivos. En el diseño de Techio Comunitario, la clave ha sido generar ciclos de reflexión continua que vinculen directamente el proceso con los deseos y necesidades de las comunidades, personas y organizaciones a las que se dirigen las acciones de formación.

 

Este ciclo, que va de la acción a la reflexión constantemente, se compone de distintas fases que hacen repensar nuestras prácticas cotidianas. Estas están basadas en las cuatro fases propuestas por Ernest T. Stringer, en su libro Action Research (2007): construcción del escenario, fase del ver, fase del pensar y fase del actuar:

 

 

 


CONSTRUCCIÓN
DEL
ESCENARIO


FASE DEL
VER


FASE DEL PENSAR


FASE DEL ACTUAR

A partir de este proceso de reflexión colectiva entre las organizaciones que conformamos el Comité Asesor del programa, desarrollamos un modelo de formación para la consolidación de un grupo de promotoras y promotores técnicos que: a) soluciona fallas comunes en los equipos; b) es capaz de analizar críticamente las tecnologías para elegir las más adecuadas en cada contexto; c) genera estrategias de sostenibilidad en sus proyectos; d) cuenta con las herramientas necesarias para instalar, mantener, operar y administrar redes y medios de comunicación en sus territorios. Podemos resumir esta metodología a través de cuatro principios:

1. CONTEXTO
2. ENCUENTRO
3. EXPERIENCIA
4. REDESCUBRIMIENTO
1. CONTEXTO

  • La formación debe estar anclada en los principios, valores y formas de compartir conocimientos de las comunidades en donde se lleven a cabo los procesos. Por tanto, se requiere reflexionar junto con quienes accederán a la formación sobre las mejores técnicas pedagógicas y maneras de implementar los procesos de formación.
  • El aprendizaje tecnológico requiere de un análisis crítico y constante sobre las tecnologías y sus implicaciones en los aspectos sociales, políticos, económicos y culturales de las comunidades en las que se insertan. De esta manera, en el proceso de formación se articulan proyectos que serán sostenibles en el tiempo.

2. ENCUENTRO

  • La diversidad de formas de conocer y experimentar el mundo es clave para comprender la forma en que la comunicación teje relaciones para la atención de necesidades sentidas y la búsqueda de los sueños y objetivos en las comunidades. Por ello, un programa de formación de esta naturaleza tiene como objetivo primordial la consolidación de una red de intercambio de experiencias y saberes entre sus participantes.
  • La creación y desarrollo colectivo de las acciones de formación permiten contar con diversas formas de solucionar problemas y comprender los temas a abordar. La generación de comités o consejos que se involucren en las diferentes fases del proceso es primordial para lograrlo.

3. EXPERIENCIA

  • Cada una de las personas que participan en este proceso tiene un sinfín de experiencias que compartir, desde vivencias cotidianas hasta la búsqueda de soluciones a problemáticas técnicas especializadas. El conocimiento, entonces, no se encuentra sólo en quienes facilitan la formación, sino en todas las personas que son parte del proceso.
  • La práctica en contextos reales y con conocimiento de las características del territorio en donde se desarrolla la formación es un aspecto que permite la comprensión de la teoría y los conceptos que involucran cada uno de los temas. Por tanto, la formación que se da a través de la solución de problemáticas técnicas o la instalación de redes de comunicación directamente en las comunidades aporta una mejor adquisición de los saberes y conocimientos por compartir.

4. REDESCUBRIMIENTO

  • Las tecnologías, su desarrollo y mantenimiento, se nos presentan como aspectos aparentemente externos a nuestras vidas, como algo que sólo pueden manejar y emplear especialistas en estos temas. Sin embargo, existen numerosas experiencias de transformación e innovación tecnológica en las comunidades. Un programa de formación con esta mirada buscará que las personas redescubran esas capacidades para el desarrollo y utilización de tecnologías pertinentes a sus contextos. 
  • Al compartir experiencias y conocimientos, estos programas permiten redescubrir las posibilidades de la comunicación y sus tecnologías como herramientas para atender necesidades y perseguir los sueños que se han propuesto las comunidades. 

Si bien cada uno de estos principios responden a los territorios y contextos particulares en los que se ha llevado a cabo Techio Comunitario, la invitación que hacemos al compartir la metodología es a buscar los mecanismos para generar procesos de formación contextualizados y que respondan a las necesidades sentidas de las comunidades en donde se lleven a cabo. Creemos que la formación y las tecnologías deben adaptarse siempre al modo de vida de las comunidades, no las comunidades a estas. De ahí la importancia de la reflexión colectiva, utilizando metodologías de indagación como la IAP.

 

 

 

NOTAS: 

 

  • La sistematización completa de esta metodología podrá consultarse en el texto La autonomía tecnológica como constelación de experiencias. Guía para la creación e implementación colectiva de programas de formación para promotoras y promotores técnicos comunitarios (2021) [en proceso de edición y publicación].


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