Metodología

El Programa de Formación de Promotoras y Promotores Técnicos en Comunidades Indígenas Techio Comunitario ha sido diseñado e implementado por diversas organizaciones en México y América Latina con base en las fases propuestas en la Investigación-Acción Participativa (IAP). Está dirigido a comunicadores y comunicadoras indígenas que buscan obtener las herramientas necesarias para el uso y apropiación de las tecnologías necesarias para fortalecer los procesos de comunicación en los que participan. Su principal objetivo es la creación de una red de promotoras y promotores técnicos en las comunidades que permita a las comunidades seguir caminando hacia la autonomía tecnológica, mediante el acompañamiento mutuo y la obtención de conocimientos técnicos básicos para la instalación y operación de sus redes de comunicación. 

La metodología utilizada en el diseño e implementación de este programa de formación tiene sus bases en la Investigación-Acción Participativa (IAP). De manera particular cada una de sus fases están basadas en la propuesta de Ernest T. Stringer en las ideas presentadas en su libro Action Research (2007): construcción del escenario, ver, pensar y actuar. Si bien, los principios básicos de esta metodología se han ido adecuando a un ciclo continuo entre las diversas fases para la realización del programa, la IAP ha permitido tejer ese ciclo de acción-reflexión-acción que nos permite adecuar el proceso a las temporalidades, necesidades y lógicas de las comunidades. 

Como lo señalan autores como Ezequiel Ander-Egg (1990) y Ana Mercedes Colmenares (2007), esta metodología busca partir de los conocimientos y experiencias de las personas y comunidades que son parte de la investigación, transformando el papel de las y los investigadores en un papel de escucha y fomento de las reflexiones. Con ello se consigue que la investigación genere un proceso de reflexión sobre la acción de las personas directamente involucradas con la realidad que atiende y se generen los mecanismos necesarios y pertinentes para la solución de las problemáticas que enfrentan.

De esta manera, la metodología empleada en el diseño del programa nos permitió comprender las dinámicas que se tejen alrededor de la comunicación indígena, las necesidades, sueños y objetivos que las comunidades se han propuesto alrededor de esos procesos. 

El andar de esta experiencia inició en 2012 cuando organizaciones vinculadas con procesos de formación en comunicación indígena nos reunimos para pensar qué estrategias podían fortalecer a las comunidades que acompañábamos. Desarrollamos una serie de entrevistas a profundidad en las que construimos el escenario de la formación en este campo que se desarrollaba en México, así como las expectativas y deseos de mejora que existían por parte de la gente involucrada en él. Más adelante, en 2014, llevamos a cabo un taller de reflexión con las personas y organizaciones que se habían entrevistado para establecer las estrategias y las necesidades prioritarias a atender que tendría un programa de formación diseñado e implementado de manera colectiva . 

En este proceso hicimos latente que una necesidad sentida en las comunidades en materia de formación era la adquisición de conocimientos técnicos que pudiera dar solución a fallas comunes y permitir a miembros de la comunidad que mantuvieran e instalaran los equipos necesarios para operar los medios de comunicación.  Por ejemplo, que muchas radios dejaban de funcionar por meses porque habían tenido algún problema menor con el transmisor, pero dependían de personas externas que tardaban mucho tiempo en acudir y el costo por las reparaciones era muy alto. 

Hasta el momento se han llevado a cabo dos ediciones presenciales del programa en México. La primera de ellas (2016-2017) fue coordinada por Palabra Radio y REDES A.C., y la segunda (2018-2019) que coordinó la Red de Comunicadores Boca de Polen.  

Asimismo, se han desarrollado diversos procesos de formación que tienen sus bases en esta experiencia. Por un lado, un programa internacional semipresencial coordinado por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) y REDES A.C. , en el que han participado alrededor de 150 personas de comunidades indígenas de América Latina. El programa se compone de cinco cursos en línea impartidos en la plataforma ITU-Academy y un campamento de formación y entrenamiento presencial. En la primera generación egresaron 20 promotoras y promotores de 12 países, el campamento se llevó a cabo en las instalaciones y en coordinación con la Unión de Cooperativas Tosepan Titataniske en Cuetzalan del Progreso, Puebla. La segunda generación, al momento de redactar este texto, se encuentra cursando el primer curso en línea y han ingresado 70 participantes de 11 países.

Por otro, el Semillero de Redes Comunitarias del Abya Yala, celebrado en 2019 en Cherán K’eri, Michoacán.

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